jueves, 14 de julio de 2011

Guía para Padres – Parte 3

Límites claros y posturas firmes

Para criar hijos emocionalmente fuertes, capaces de resistir una tentación o decir “no” a la presión de una amigo para que pruebe alguna droga, es necesario que el propio niño haya recibido varios firmes “no! De sus padres a lo largo de su vida, que haya aprendido a aplazar sus deseos inmediatos. Los padres muy permisivos impiden que sus hijos aprendan a convivir con las inevitables frustraciones de la vida.

Pero todos los padres sabemos que es mucho más difícil y antipático decir “no” que decir “sí”. Por eso es necesario que los padres, estén separados o no, se pongan de acuerdo en las normas de la familia y que no se saboteen uno al otro. Cuanto más claros sean los límites puestos en la niñez, más fácil será mantener la autoridad en la adolescencia.

En relación a las drogas, a tus hijos debe quedarles bien claro que desaprobás su consumo, y que esperás que ellos también lo desaprueben. Las posturas tibias de los padres aumentan la probabilidad de prueba de los hijos.

Acompañar a tus hijos

Las largas jornadas laborales mantienen alejados a los padres del hogar durante muchas horas. Es conveniente, aunque puede ser difícil, que los hijos no queden solos (aunque ya sean “grandes”), sino a cargo de un adulto. Es importante estimularlos a realizar acividades deportivas, culturales, creativas, así como conocer a sus amigos y los lugares que frecuentan.

Es imposible (y también dañino) que los padres controlen cada minuto del tiempo de sus hijos. Pero sí pueden acompañarlos emocionalmente siempre, si construyen una buena y sólida relación con ellos. Para esto, nada mejor que realizar juntos actividades gratificantes: fútbol, cocina, paseos, reuniones familiares, o lo que más les guste. Hay que evitar que las charlas con los hijos se conviertan en sermones. 

Deben ser verdaderos diálogos, donde se los pueda escuchar y aconsejar, siempre respetando su inteligencia y confiando en su capacidad para decidir con responsabilidad.

viernes, 8 de julio de 2011

Guia para Padres – Parte 2

¿A qué edad debemos empezar a hablar con nuestros hijos de las Drogas?

Todas las edades son adecuadas para enseñar a nuestros hijos cómo cuidarse. Y mantenerlo alejado de las drogas es una forma más de cuidarse. Por eso es importante que nuestros hijos incorporen estos conceptos desde chicos, para llegar con mejores herramientas al primer encentro con las drogas. Lo importante es tener en cuenta qué conceptos son comprensibles y asimilables a cada edad.

¿Qué podemos decir en cada edad?

De 0 a 5 años:

  • Hablarle de por qué es bueno comer sano.
  • Hacerle notar las sustancias tóxicas que hay en el hogar (lavandina, venenos, etc)
  • Explicarle que no todas las sustancias “malas” tienen etiquetas de peligro y que sólo debe comer u oler comida o medicamentos que le haya dado un adulto de su entorno familiar.
  • Explicarle que las medicinas son buenas para la persona a quienes fueron recetadas pero que pueden hacer daño a las demás, especialmente si son niños.


De 6 a 8 años:

  • Ya podés hablarle sobre el alcohol, el tabaco y otras drogas, sobre las consecuencias de su consumo.
  • Podés decirle que las drogas alteran el funcionamiento del cuerpo, y que pueden hacer que la persona se enferme e incluso que muera.
  • Explicale lo que significa la adicción: que es un hábito muy malo, que es muy difícil de dejar.


De 9 a 11 años:

  • Tu hijo debe saber acerca de los efectos inmediatos de las drogas, incluyendo estados de coma y sobredosis fatal.
  • También debe conocer las consecuencias a largo plazo: las drogas pueden ser adictivas, hacer que el adicto pierda el control de su vida y dañar a su familia y a otras personas.
  • Ensayá con tu hijo cómo decir “no” en distintas situaciones y las razones que puede dar para negarse a probar. Si ha practicado las respuestas, es más probable que pueda utilizarlas efectivamente cuando vos no estés con él.


De 12 a 14 años:

  • En secundaria habrá compañeros que consuman. Ofrecé a tu hijo ideas y razones para evitar la experimentación.
  • Conocé a sus amigos llevándolos o trayéndolos de diferentes actividades.
  • Conocé a los padres de los amigos de tus hijos.
  • Reiterales que considerás inaceptable el consumo de drogas


De 15 a 18 años:

  • Tu hijo recibirá mucha información falsa: vas a tener que contrarrestar los mitos que dicen que las drogas no son tan peligrosas.
  • También será llevado a pensar que todo el mundo consume. Decile que, en cualquier liceo, la mayoría de los estudiantes no consumen ninguna droga.
  • Tu hijo debe saber que el efecto de las distintas drogas es muy impredecible y que sus consecuencias son diferentes en cada persona.

sábado, 2 de julio de 2011

Guía para Padres – Parte 1

¿Cómo hablar con tus hijos acerca de las Drogas?

La Importancia Decisiva de la Prevención

Una vez que una persona se hizo adicta, revertir su adicción es muy difícil. Por eso, lo más efectivo y lo menos doloroso es la prevención. Lo que podamos hacer antes que nuestros hijos se enfrenten a la oferta o la tentación de probar es clave.

En este sentido, todos los estudios demuestran que la más efectiva prevención se construye en familia.

Las pautas educativas familiares, las actitudes y el modelo de conducta con respecto al uso de drogas son los principales factores de protección.

El aprendizaje de la convivencia con las drogas también se da en el hogar, desde los primeros reracionamientos con las llamadas “drogas legales” (alcohol, tabaco y psicofármacos). Los niños y niñas tienen conocimiento del uso de estas drogas en su ámbitos más próximos, siendo el más temprano y relevante, la familia. Es en esta primera aproximación a las drogas donde el potencial informativo y formativo de la familia tiene mayor importancia.